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ORÍGENES DEL SPITZ ALEMÁN

 

Es probable que todos los tipos de esta raza procedan del actual Wolfspitz, si bien la diversificación y la sucesiva miniaturización de los ejemplares -debida, esencialmente, al auge de la raza en la corte Británica Victoriana- derivó en los actuales tipos, que aun cuando comparten rasgos esenciales, son distintos en cuanto a tamaño y colores de la capa. El Canis familiaris palustris se tiene por la raza más antigua de Europa Central y Oriental.


Tras el auge de la raza en la época victoriana, cayó en cierto declive como consecuencia de la Primera Guerra Mundial y el consiguiente rechazo "patriótico" a todo aquello que provenía (o tenía alguna relación con Alemania). Afortunadamente, este rechazo también inició su declive a partir de 1970, si bien con tendencias encontradas en cuanto a la denominación y criterios definitorios de la raza (German Spitz // Pomerania).

En la actualidad, el estándar del Spitz (nº 97) se registró en la FCI el 7 de agosto de 1998, dentro de la categoría de Spitz Europeo (junto al Volpino Italiano) .

 

TEMPERAMENTO

 

El Spitz siempre está atento, es un perro activo y tiene una especial dependencia de su amo.

Es inteligente, por lo que aprende con facilidad y rapidez. Son excelentes perros guardianes, ya que avisan mediante insistentes ladridos cuando detectan algún intruso o desconocido, si bien esta cualidad puede ser un inconveniente, si no han sido debidamente adiestrados.

La relación con los pequeños de la casa no debería plantear problemas. Son perros activos, siempre dispuestos al juego y al entrenimiento. Por lo general, son perros cariñosos y dóciles, y algo golosos (pero ¿a quién le amarga un dulce?) .

Aun cuando son inteligentes y tienen capacidad para aprender rápidamente, no podemos esperar, a diferencia de otras razas (como el border collie, por ejemplo) que nuestro Spitz sea un "referente" de obediencia y disciplina al 100%. Aun cuando hay excepciones que confirman la regla, el Spitz tiene ese puntito "testarudo" en ocasiones desesperante.

En cualquier caso, podemos definirlo como un perro jovial y cariñoso, especialmente con su amo. Un compañero de paseos que a nadie dejará indiferente.

 

CUIDADOS

 

Dado que una de sus principales características es su hermoso pelaje, nuestro Spitz necesitará de cepillados periódicos (al menos, semanalmente).

Con una buena alimentación y unos cuidados básicos del pelaje, nuestro perro hará gala de un pelo brillante y vivo. Habrá que prestar especial atención para evitar la formación de bolas de pelo, especialmente en la zona del cuello, la cola y los cuartos traseros.

Cuando así se precise, se les puede bañar, a lo que ayuda que no sean especialmente pesados ni voluminosos.

Tanto por su temperamento, como por su tamaño y peso, es un perro apto para estar en apartamento, aunque al igual que todos los perros, precisa realizar algo de ejercicio diario, unos buenos paseos pueden ser suficientes, ya que no necesitan de una actividad demasiado intensa, aunque sí lo suficiente para estar en forma.